måndag 25 januari 2016

La Amistad..un regalo de Dios









Cuando se muda una persona, un amigo cercano, algunos sin querer, preguntamos: «Si Dios me ama tanto, ¿por qué permite que me dejen mis amigos más cercanos? Necesito mucho a esa persona. Ahora que no está conmigo, tengo una sensación de pérdida, de que me falta algo. Señor, ¿por qué no hiciste que fuera de otra forma?»

Es probable que los discípulos de Jesús se sintieran de forma muy parecida. Al fin y al cabo, imagínense la sensación de pérdida que tendrían cuando Jesús los dejó. Jesús, el Hijo de Dios, que había estado con ellos día tras día, enseñándoles a amar, prodigándoles instrucción, aleccionándolos para que supieran cómo comunicarse sabiamente con los demás y llevar a cabo la misión, apoyándolos, ayudándolos, escuchándolos, consolándolos. Él era todo para ellos, ¡compartió todo lo que tenía con ellos! ¿Pueden imaginarse una pérdida mayor que esa? Deben haber sentido un desgarro emocional, una sensación de pérdida y de incertidumbre en cuanto a cómo seguirían adelante sin Él.

Tengo la certeza de que esos días en aquel aposento alto fueron momentos de gran búsqueda interior, de tratar de entender todas las preguntas que deben haberles pesado tanto en el corazón. Sin embargo, cuando miraron al Espíritu Santo para que les diera consuelo —a quien Jesús les dijo que enviaría—, encontraron la fe y el valor para seguir adelante y llevar a cabo lo que Jesús confiaba que harían. Sabían que no podían fallarle, aunque Él ya no estuviera con ellos físicamente y aunque sintieran una gran pérdida. Con la ayuda del Espíritu Santo, hallaron consuelo y el ungimiento para llevar a cabo Su obra. ¡Fíjense en lo que sucedió cuando Sus discípulos empezaron a atender a quienes necesitaban el amor y la vida que Jesús les había dado! El Espíritu obró poderosamente por medio de ellos. Con esa experiencia, se acercaron más que nunca a Jesús, porque todo lo que Él les había entregado empezó a crecer y a manifestarse abundantemente en otros por medio de ellos.

Nuestras amistades son versiones en miniatura del mismo principio. Cuando Dios permite que se rompa el círculo por un tiempo —a veces hasta que lleguemos al cielo—, nuestras amistades tienen la posibilidad de empezar su propia reacción en cadena que afecte y mejore la vida de muchos, y también la nuestra con creces. El vínculo de amistad que ustedes tienen con alguien es una manifestación del amor de Jesús; Su Espíritu fluye a través de ustedes y hacia ellos; y a través de ellos hacia ustedes.

Lo mejor que pueden hacer para manifestar el cariño que le tienen a un amigo es hacer que la vida de ustedes sea un ejemplo vivo de todo lo que esa persona significa para ustedes, y todo lo que esa amistad les ha traído. Cuando aprovechan toda la belleza, bondad, amabilidad y enseñanzas que aprendieron juntos, se convierte en un testimonio vivo de su amistad, lo que atrae a otros y hace que esa amistad tenga un significado incluso mayor.

El Señor dio unas palabras bellas y consoladoras acerca de la amistad; quiero reproducirlas en este documento.

Jesús dice:

«Aprovecha lo que esta amistad te ha enseñado, lo valioso que adquirieron el uno del otro; y toma la determinación de demostrar el cariño que tienes por ese amigo al emplear todo lo has ganado. Lo que tu amigo te ha dado y que ha compartido contigo se ha vuelto parte de ti y seguirá bendiciéndote a ti y a otros. Es el regalo que te ha entregado ese amigo. El regalo que le des a tu amigo es emplear todo eso, de modo que se multiplique lo que esa amistad les ha ofrecido.

»Descubrirás que una parte de ese viejo amigo se mantiene viva y crece en tu vida, de modo que seas una mejor persona, una persona más prudente. Es la manera perfecta de mantener viva esa amistad en tu corazón. Válete de eso para entablar amistad con tantas personas como puedas. Así, la amistad se vuelve total de verdad.

»Esa es una razón por la que hay gran y potente unidad en el Cielo. Todos los lazos de amistad y de amor que creas en la Tierra se convierten en un gozo eterno para ti en el Cielo. Allí te darás cuenta que jamás has perdido un amigo, sino que la partida de cada uno en el plano físico causó que se iniciara la comunicación, tanto contigo como por medio de ti, con todos los amigos que habrás tenido en esta vida.

»Si tienes amigos que siguen contigo o que están cerca, aprecia su valor. Si tienes amigos que se van o que se han ido, o si te mudarás y te despedirás, festeja la cercanía que han tenido y el regalo que ha sido; y esfuérzate por cultivar otras relaciones parecidas.»

A continuación reproducimos algunas frases acerca de la amistad. Ya sea que tengas amigos que se hayan trasladado a otro continente, que se hayan ido al Cielo a estar con Jesús, que sean viejos amigos o nuevas amistades, que uno te acompañe y otro esté ausente, o que pienses en Jesús, tu mejor amigo, estas reflexiones pueden ayudarte a que te concentres en el bello regalo que nos da Dios: la amistad.

Un amigo verdadero es un regalo de Dios; y solo Él, que creó los corazones, puede unirlos.  
Robert South

Al decir «amistad» se intenta expresar el mayor amor, el desinterés más extremo, la comunicación más abierta, los sufrimientos más nobles, la verdad más seria, el consejo más sincero y la mayor unión de pareceres de la que son capaces los hombres y las mujeres valientes.  
Jeremy Taylor

Un amigo fiel es un refugio seguro; el que lo halla ha encontrado un tesoro.  
Libro de Sirácides 6:14

Un amigo puede considerarse la obra maestra de la naturaleza.  
Ralph Waldo Emerson

Amistad: Ser una mano fuerte en la oscuridad para alguien en tiempos de necesidad.  
Hugh Black

La amistad requiere que haya una gran comunicación entre amigos. De lo contrario, no puede ni nacer ni existir.  San Francisco de Sales

La amistad es una responsabilidad, no una oportunidad.  
Benjamín Franklin

Un verdadero amigo se desahoga con franqueza, aconseja con justicia, ayuda de buena gana, se aventura con audacia, acepta todo con paciencia, defiende con valor, y no deja de ser un amigo indiscutible.  William Penn

Cultiva las cualidades que deseas que tenga un amigo, porque alguien quiere que seas su amigo.  Anónimo

¡Ah!, el consuelo indescriptible de sentirse a salvo en compañía de una persona; no tener que sopesar las ideas ni medir las palabras, sino expresarlas todas —como son, paja y grano juntos—, sabiendo que una mano fiel las tomará y las pasará por el tamiz, guardará lo que tenga valor y, luego, con un soplo de bondad, eliminará el resto.  George Eliot

Para el mundo, eres solo una persona. Sin embargo, podrías serlo todo para una persona.  
Anónimo

Los buenos amigos se parecen a las estrellas. No siempre los ves, pero sabes que siempre están ahí. Anónimo


Un amigo es alguien que te da fuerzas con oraciones, te bendice con amor y te anima infundiéndote esperanza.  Anónimo

No necesitamos tanto de la ayuda de nuestros amigos como de la confianza en esa ayuda.  Epicuro

Mi mejor amigo es el que saca lo mejor de mí. A quien le puedo decir: «Me gusto más cuando estoy contigo».  Anónimo

Fuente : Maria Fontanie


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