torsdag 12 november 2015

Cualidades de un Buen Matrimonio 1 Parte










El matrimonio es para toda la vida  ya que es de origen divino y para que un buen matrimonio funcione es primordial que la base o la roca sea Jesucristo, su palabra, la oración. Todo matrimonio tiene problemas o pasa por dificultades pero el Señor todo lo sana y restaura si le damos el control de nuestras vidas y matrimonio. Para el Señor no hay imposibles.  Amig@ te comparto este mensaje que me gusto mucho. Excelentes consejos.

Se ha dicho y escrito tanto acerca del matrimonio —gran parte de ello bastante complicado o aparentemente contradictorio— que me interesaba lo que pudiera decir Jesús al respecto. Él tiene una forma tan estupenda de explicar las cosas con sencillez y claridad, con un enfoque positivo, que estaba segura de que las pondría en su debida perspectiva. Así que le pedí que resumiera algunas de las principales cualidades de un buen matrimonio, cosa que hizo. He aquí el mensaje que dio:
La idea no era que el matrimonio fuera tan complicado o difícil que apenas unos pocos lograran hacerlo bien. En realidad está al alcance de casi cualquiera. Es también lo que hace más felices a las personas, y lo que hace que su vida sea más valiosa, productiva y satisfactoria, pues se trata de un aspecto primordial del plan de Dios para la humanidad. Nadie cumple a la perfección todos los aspectos que señalo a continuación. Por tanto, no se desanimen si les parece que se quedan cortos en algunos. Hagan lo que puedan y pídanme que los ayude con lo demás.
Reservarme el primer lugar. En virtud de un sencillo principio espiritual, si dan prioridad al tiempo que deben pasar conmigo, tanto a solas como en pareja, todo lo demás se arreglará. «Buscad primeramente el reino de Dios y Su justicia, y todas estas [otras] cosas os serán añadidas» (Mateo 6:33).
Altruismo. La mayoría de los conflictos matrimoniales son consecuencia del egoísmo. Ambos cónyuges deben anteponer la felicidad del otro a la propia. En eso consiste el amor verdadero y duradero.
Voluntad para reconocer y abordar los problemas. La mayoría de los problemas que acaban por hundir una relación no son graves inicialmente, pero se van de las manos porque la pareja no los aborda a tiempo, pensando que se disiparán por sí solos si no les prestan atención, o cuando cambien las circunstancias. Pero eso raramente da resultado. Los matrimonios más sólidos son aquellos que aprenden a afrontar los conflictos y a acordar medidas prácticas para superarlos.
Buena comunicación. Para comprender y satisfacer mutuamente sus necesidades, y para superar juntos las dificultades, es imprescindible la buena comunicación.
Perdón. Perdonarse el uno al otro es la clave para disfrutar de una relación matrimonial firme y segura. Pídanse en seguida disculpas por toda palabra o acción con que puedan haberse ofendido.
Apoyarse el uno al otro. Para cultivar una buena relación matrimonial, fíjense siempre en las buenas cualidades del otro y busquen formas de ayudarlo a lucirse, en vez de denigrarlo, criticarlo o darle la lata.

Cooperación. Conversen y pónganse de acuerdo sobre sus objetivos prioritarios y aprendan a afrontar juntos las dificultades. «Mejores son dos que uno; porque tienen mejor paga de su trabajo. Porque si cayeren, el uno levantará a su compañero» (Eclesiastés 4:9,10).

Fuente : Maria Fontaine 

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2 kommentarer :

Como brisa fresca sa...

¡Hermoso amiga, como todo lo que haces! ¡Cuánta bendición representas!. Un fuerte abrazo.

Jesucristo el que ama mi alma Jenny sa...

Gracias amada Esther, todo sea para el Señor, gracias por venir y abracitos para ti.