lördag 5 september 2015

¿Prefieres tener una bendición que al que te la da?
















¿Prefieres tener una bendición que al que te la da? 
¿Prefieres un regalo al que te lo da? 

Parece imposible que haya alguien que prefiera tener las bendiciones 
que le da el Señor que al Señor mismo, que alguien busque Sus regalos sin querer conocer al que se los ha hecho; y sin embargo, a veces sucede así. 
Con las personas que no quieren entregarla todo, lo cual es indispensable para ponerse en contacto con Cristo Mismo. 
Leen libros sobre Sus bendiciones y promesas, y les piden a otros que oren por ellos y asisten a toda clase de reuniones, pero lo que NO hacen es estar a solas con El en oración y pasar tiempo delante de El con el corazón abierto hasta que El tenga una oportunidad de tratar directamente el asunto. 
No quieren tener RELACIONES MUY DIRECTAS con El, 
porque les podría mirar directamente a la cara y hablarles de algunas cuestiones que ellos preferirían dejar de lado. 
No quieren tener TRATO PERSONAL con El porque a la luz de Su presencia se podrían revelar algunas cosas para las cuales no están preparados. 
No buscan un CONTACTO PERSONAL porque ahora mismo no están 
preparados para pagar el precio que exige siempre un contacto personal. 
No; es mejor seguir de lejos, piensan ellos. 
Es mejor tratar de conseguir la bendición de otra manera que acercarse demasiado a la clara y brillante luz de Su Presencia.

Les costaría demasiado: tendrían que hacer un examen de conciencia para el que no están preparados. Más nos vale no extender la mano y TOCARLE, como hizo aquella mujer que tocó el borde de Su manto, porque seguramente El se daría la vuelta preguntando:
 "¿Quién es el que me ha tocado?" 
Y entonces habría una conversación que seguramente sacaría a la luz algunas cosas que es mejor que estén ocultas en las sombras, y fuera del dominio público, 
No; es mejor no intentar tocarle, porque eso supondría una entrega incondicional, 
una lealtad indivisible, un profundo examen de conciencia. 
Es mejor dejar al corazón fuera de la cuestión y sólo creer con la cabeza en vez de con el corazón. Así razona, quizás inconscientemente, el que quiere tener la bendición sin El que la da y el regalo sin El que lo hace.
Pero creyendo con la cabeza no obtendrás la bendición, y es imposible tener el regalo 
sin El que lo da, porque CRISTO MISMO es el cumplimiento de toda promesa, 
la solución a todo problema y para cada necesidad. 
Separado de EL nada podrás hacer. Tienes que ponerte en contacto personal con El. 
Tienes que tener un trato personal con Cristo Mismo. 
TIENES QUE ACERCARTE A JESÚS;
¡porque NO puedes tener un regalo sin El que lo hace, ni una bendición sin El que las da! 
Al fin y al cabo es la manera más rápida y sencilla:
entras directamente en la luz radiante de Su presencia, derribas todos los obstáculos 
y subterfugios, y te entregas por completo. 
Si tratas de entrar por una ventana para robar los almacenes del Cielo eres ladrón 
y salteador. 
No puedes forzar las cerraduras del tesoro de Dios. 
Tienes que entrar por la puerta. Cristo Mismo es la Puerta. 
ESTA es la bendición suprema, el beneficio más grande de la vida de fe, 
la recompensa más alta, que te hace tener un contacto personal con el Señor Mismo
y te lleva directamente hasta la presencia del mismo Rey de Reyes, 
que es Quien da todas las bendiciones. 
Eso vale más que todos los regalos. Este contacto personal es muchísimo mejor que todas las bendiciones, porque no sólo solucionas tus necesidades materiales, 
sino también las espirituales, y da inmediatamente al alma nuevas perspectivas de gloria, nuevos logros y visiones de riquezas en Cristo Jesús que nunca soñaste. 
A ti que estás buscando una bendición, y quieres "recibir cosas de Dios", 
te voy a dar este versículo para terminar. Espero que se quede profundamente grabado 
en tu corazón, y oro fervientemente para que se cumpla en tu vida:
 "Deléitate  EN EL SEÑOR, y El te concederá las peticiones de tu corazón". 
Ojalá Dios revelara a cada uno AHORA que Cristo Mismo, que Jesús es la necesidad más grande de nuestra vida, y la única Fuente, por encima de todas las demás cosas que son secundarias. 
Revélanos, oh Señor, que no podemos disfrutar de las bendiciones sin El que las da;
de la victoria sin el Victorioso; de la luz sin el Sol de Justicia; de la fragancia sin la Rosa de Sarón; de la santidad sin El que es Santo; de la curación sin El que cura; 
y de vida en abundancia sin El que la da... ¡porque Jesús es TODO y está EN TODO, 
y es la Fuente y el Arroyo que nunca se seca!

Fuente : Virginia Brandt

2 kommentarer :

Ingrid Zetterberg sa...

¡Qué preciosa es esta reflexión hermana Jenny, este mensaje grande que de hecho tocará muchos corazones, que francamente se acobardan y prefieren seguir al Señor de lejos! Gracias por compartir palabras de bendición. Un abrazo con mi cariño. Ingrid Zetterberg

Jesucristo el que ama mi alma Jenny sa...

cierto amiga, a mi me encanto por eso la comparto, Abracitos para ti y gracias por venir linda Ingrid.