torsdag 12 mars 2015

Sonríe











El corazón alegre hermosea el rostro.
Proverbios 15:13


El mundo es como un espejo: si le muestras mala cara, te pondrá mala cara; sonríele, y te sonreirá.
Anónimo


En casi todos los casos, una sonrisa es producto de otra.
Frank Clark 


La sonrisa es el dispositivo de iluminación del rostro y el sistema de calefacción del corazón.
Anónimo


Si luces una sonrisa, tendrás amigos. En cambio, si andas con el ceño fruncido, no tendrás más que arrugas. ¿Para qué estamos si no para hacer la vida más llevadera a nuestros semejantes?
George Eliot 


Sonríe. Es una terapia gratuita.
Doug Horton 


Si sonríes descubrirás que la vida vale la pena.
John Turner  y Geoffrey Parsons


Las arrugas deberían ser simplemente la huella de las sonrisas.
Mark Twain 


Sonríanse unos a otros. Sonrían a su mujer, a su marido, a sus hijos, a quien sea. Así se agrandará el amor que hay entre ustedes.
Madre Teresa


Aunque en el mundo hay cientos de idiomas, una sonrisa los habla todos.
Anónimo  


"La risa no es un mal comienzo para la amistad. Y está lejos de ser un mal final."       
Oscar Wilde 
"La risa es el sol que ahuyenta el invierno del rostro humano."
Victor Hugo 
"Sin amor y sin risas nada es agradable."
Horacio 
"Su sonrisa fue un modo de llorar con bondad."
Gabriela Mistral 
"Encuentra el tiempo de pensar, encuentra el tiempo de rezar, encuentra el tiempo de reír."
Madre Teresa de Calcuta 
"Sonríe, a pesar de todo."
Steinberg 
Mi risa es mi espada, y mi alegría, mi escudo.
 Martin Lutero  
La sonrisa cuesta menos que la electricidad y da más luz.
 Proverbio escocés 
La alegría es el ingrediente principal en el compuesto de la salud.
MURPHY, Arthur  
La felicidad está en el interior y en querer siempre lo que Dios quiere.
Muchos buscan la felicidad en cosas exteriores, y no está ahí. Está dentro de nosotros, en nuestra alma. 
Decía Lacordaire: «la felicidad es privativa del alma» y la paz interior sólo la puede dar Dios.
Procura hacer cada día algo que aumente la felicidad de alguien. Una de las cosas más bellas es ser sembrador de alegría. 
La alegría es la música del alma. El hombre alegre es feliz y hace felices a los demás. La alegría nace de la paz del alma, de la paz interior, 
del deber cumplido y de sentirse útil a los demás.
El mayor servicio al prójimo es llevarle alegría. Un semblante sonriente y un alma alegre transmiten felicidad. 
El que comunica alegría, da ánimos, y dar ánimos es un modo de amar. La mejor manera de amar es pasar por el mundo haciendo el bien. 
Es lo que hizo Jesucristo.
Lo menos que se te puede pedir es que seas amable. La gente necesita amabilidad.
- Una palabra amable y cordial.
- Un semblante afable y acogedor.
- Una actitud bondadosa y afectiva.
- Un gesto educado y cortés.
- Una sonrisa sincera y alentadora.
La amabilidad atrae y eleva. Decía Kant: «La amabilidad es la belleza de la virtud».
Cinco razones para una sonrisa:
a) Dar una sonrisa cuesta muy poco y puede ayudar mucho.
b) Una sonrisa jamás empobrece al que la da y siempre enriquece al que la recibe.
c) Una sonrisa puede tener una duración muy corta, pero su recuerdo puede durar años.
d) Nadie es tan rico que pueda vivir sin sonrisas, ni tan pobre que no las merezca.
e) Sonreír por fuera, embellece por dentro.
Para vivir alegre, procura ser útil a los demás. La mayor felicidad es sentirse útil. Aprovecha todas las ocasiones para hacer el bien. 
No dejes pasar la ocasión. Esta ocasión ya no vuelve a repetirse. Quizás otra sí. Pero ésta no. Ocasión pasada, oportunidad perdida.
Procura hacer siempre bien todo lo que tienes que hacer. Al menos hacerlo lo mejor que sepas y puedas. Y hecho ésto, quédate alegre y feliz; 
cualquiera que sea el resultado.
Y no olvidar las cosas pequeñas. El océano está hecho de gotas de agua, y el desierto con granos de arena. 
Decía San Jerónimo: «En lo pequeño se muestra la grandeza de alma». 
Podemos dar mucha alegría con pequeños detalles. En saber descubrirlos está la verdadera sabiduría.
Para hacer siempre todo bien podríamos pensar que hoy es el último día de nuestra vida. Y mañana cuando despertemos daremos gracias a Dios por tener un día mas. 
Podríamos terminar con el verso de Sta. Teresa:
Nada te turbe. 
Nada te espante.
Todo se pasa.
Dios no se muda.
La paciencia todo lo alcanza.
Quien a Dios tiene,
nada le falta.
Sólo Dios basta.


2 kommentarer :

Ingrid Zetterberg sa...

Así es amiga mía, Jenny. La sonrisa de otra persona es generalmente contagiosa. Yo personalmente no podría jamás despreciarle una sonrisa a alguien. Te dejo mi abrazo, y gracias por compartir paalabras sabias.

Jesucristo el que ama mi alma Jenny sa...

Ni yo amada amiga, creo que hace mucho. Gracias linda Ingrid por venir y dejar tu bello mensaje, Abracitos .