fredag 6 mars 2015

La vida es como el curso de un rio









Hermoso es saber que la vida de uno esta en las manos del Creador, gracias mi hermoso Señor por todo lo que haces en mi y familia, porque cuidas de nosotros y sobre todo cuidas de mis hijos.  
Vivimos bajo tu cobertura Señor


Es frecuente que poetas y filósofos comparen la vida con el curso de un río.
Este se ensancha en unos lugares y se estrecha en otros. Recorre tranquilamente plácidos valles y llanuras. 
Los trechos de calma se intercalan con rápidos turbulentos y espumosos que terminan en lagunas cristalinas. 
Sus aguas fluyen incesantes hasta diluirse en el ancho mar.
Al igual que un río, una vida hermosa es aquella que en cada una de sus etapas --sean éstas serenas o torrentosas-- se encomienda en manos de Dios y fluye a tenor de Su voluntad. Pero ¿qué suele ser lo que atrae más a los turistas, fotógrafos, artistas y demás? 
¿Qué despierta más admiración? ¿Los meandros que traza el río serenamente a través del llano? No. Es la majestuosa catarata, en la que el río se deja caer de lleno en un profundo abismo rocoso. Si se observa detenidamente, en medio de la nube que se forma se alcanza a descubrir un arco iris.

Todos disfrutamos de la placidez de los valles y las llanuras, y a veces desearíamos poder quedarnos en lugares así para siempre. 
Pero la vida continúa. Dios sabe lo que hay tras el siguiente recodo, y Él nos guía a través de los estrechos desfiladeros, los torrentes espumosos, e incluso esas cataratas que por momentos parecen detenerle a uno el pulso. Si tu mano está firmemente asida de la Suya, no solo podrás superar los problemas y peligros de la vida, sino que esos retos hasta te resultarán emocionantes.

Cuando se nos agotan los recursos
y damos por hecho que el canto ha terminado,
cuando parece que el día declina
y se ciernen las tinieblas de la noche…
¿a quién acudiremos para hallar fuerzas,
para seguir nuestro valiente empeño?
¿Donde estará esa mano capaz de secar
las lágrimas que vierte el alma?

Un único consuelo queda, y está en Dios.
Despojándonos de todo orgullo y mascarada
nos desahogamos sin reservas ante Él,
y con Su apoyo recobramos fuerzas.
Parados en la encrucijada de la vida
observamos lo que parece el ocaso.
Pero mucho más amplios horizontes tiene Dios:
Él nos dice que es apenas un recodo,

que el camino continúa y se hace más llano,
que el silencio en el canto es una pausa,
y que la parte sin terminar, sin interpretar,
es la más dulce, la más rica en cualidades.
Reposa, pues, relájate y cobra fuerzas.
Deja obrar a Dios, déjale tu carga.
Tu tarea aún no ha concluido:
se trata apenas de un recodo del camino.

Helen Steiner Rice

2 kommentarer :

Ingrid Zetterberg sa...

Bellas son las palabras compartidas, mi querida amiga Jenny, y también tus hermosas gráficas, algunas las he copiado y las tengo en mi blog http://amanecerdemisamores.blogspot.com Amiga, te invito a visitar este blog que he dedicado a mis hijos y nietos, allí también he colocado poemas para Jesucristo y mis experiencias espirituales. Amiga, quisiera saber porqué no puedo enviar a los correos de mis amigos y círculos, mis escritos, siempre me aparece un letrerito que me dice: "No puedes enviar correos a tantas personas", y desde hace algún tiempo no puedo compartir con mis amistades de google nada de lo que pongo en mis blogs. Por favor explícame que puedo hacer, de repente tú sabes. Te dejo mi abrazo. Ingrid Zetterberg

Jesucristo el que ama mi alma Jenny sa...

Mi amada Ingrid, gracias por venir y dejar tu mensaje, hermoso tu blog, te deje un mensajito alli, Abracitos de oso para ti.