lördag 10 maj 2014

En el dia de las Madres : Preciosa Maternidad







Para un niño no hay en todo el mundo nadie más hermoso que su madre. 
Los niños pequeños no conceptúan a su mamá según su apego a la moda, su buen gusto por las joyas, su cabello o sus uñas perfectas. Tampoco notan las estrías ni las canas. Su mentecita no advierte ninguna de esas cosas que suelen afectar la percepción y las expectativas de las personas mayores con relación a la belleza física. Por eso son en realidad mejores jueces de lo que hace verdaderamente bella a una mujer.
¿Dónde encuentran los niños la belleza? En los ojos que se enorgullecen de lo que ellos logran, en los labios que los instruyen y les infunden ánimo, en los besos que hacen soportables los pequeños dolores, en la voz tranquilizadora que los vuelve a dormir después de una pesadilla, en el amor que los envuelve en un cálido y tierno abrazo.
¿De dónde proviene esa belleza? La maternidad conlleva sacrificios, pero esos sacrificios conducen a la humildad, la humildad se adorna de gracia, y la gracia otorga verdadera belleza. Una madre que se entrega a sus hijos encarna la vida, el amor y la pureza. De esa manera llega a ser un reflejo del amor que tiene Dios por Sus hijos. Por eso estoy convencida que nada hace más bella a una mujer que la maternidad. 

Mujer virtuosa, ¿quién la hallará? Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas. Fuerza y honor son su vestidura; y se ríe de lo por venir. Abre su boca con sabiduría, y la ley de clemencia está en su lengua. Se levantan sus hijos y la llaman bienaventurada; y su marido también la alaba. Engañosa es la gracia, y vana la hermosura; la mujer que teme al Señor, ésa será alabada.
Proverbios 31:10,25–26,28,30

En la mano que mece la cuna está el destino del mundo

¡Qué tarea tan importante la de una madre! Las madres de la siguiente generación son las que moldean el futuro. Puede decirse que la maternidad es la vocación más sublime del mundo. 
Aunque cuidar de un bebé no siempre parezca muy importante, no lo tengas en poco. Sabe Dios la influencia que puede ejercer ese niño algún día en la vida de muchas personas.
Ser madre requiere la fuerza de Sansón, la sabiduría de Salomón, la paciencia de Job, la fe de Abraham, la percepción de Daniel y el valor y la capacidad administrativa de David. Sobre todo, indudablemente hace falta el amor de Dios. ¡Qué tarea!
Ese espíritu abnegado que lleva a las madres a sacrificar su tiempo, sus fuerzas y hasta su propia salud por el bien de sus hijos es lo que las hace maravillosas. Cualquier mujer puede tener un hijo, pero hay que ser una madre de verdad para «instruir al niño en su camino» (Proverbios 22:6).

Fuente : David Brandt Berg

2 kommentarer :

Ingrid Zetterberg sa...

Amiga, en verdad ser madres es una tarea de sacrificio y bastante difícil, yo he pasado de todo con cinco mocosos, ¡ya te puedes imaginar! Con mis primeros dos hijos me ayudó mucho mi madre, pues vivía con ella, pero luego nos mudamos y con las tres hijas mujeres, yo fuí la madre, la nana, y además todavía tenía que liar con mis dos hijos hombres que todavía estaban chicos. ¡Uff! tremenda tarea. Inolvidable!! pero valió la pena, hoy me siento bendecida por todo lo que padecí, y por todo lo feliz que me han hecho y me siguen haciendo mis hijos. Para mí siempre serán mis niños. Me imagino me comprendes amiga mía. Gracias por compartir este mensaje sabio. Un abrazo sincero. Ingrid Zetterberg

Jesucristo el que ama mi alma Jenny sa...

Te entiendo amiga, el ser madre es una gran tarea y responsabilidad, eres muy bendecida amiga con tus hermosos hijos...de igual manera con los mios...Gracias por siempre venir linda amiga y dejar tu mensaje, te quiero mucho, Abracitos.