tisdag 4 mars 2014

Expresar Amor















En este ultimo tiempo el Señor me ha hablado mucho sobre el amor, su amor hacia nosotros, de como nosotros debemos amar a otros. El amor en la  la familia, a los amigos, con aquellos que están alrededor de nosotros, es decir con todos sin hacer diferencia, con aquellos que nos lastiman o dañan, las  palabras claves son amar y perdonar. Con el Señor todo se puede.
Les comparto estos mensajitos que me gustaron y que hablan del amor. 
Expresar amor es lo esencial en la vida  bendice tanto al que lo da como al que lo recibe. 

Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe. 

Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy. 
Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve. 
 El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; 
no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. 
Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. 
El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará. 
Porque en parte conocemos, y en parte profetizamos; 
mas cuando venga lo perfecto, entonces lo que es en parte se acabará. 
Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; mas cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño. 
Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido. 
Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor.
1 Corintios 13 : 1-13


Salúdense los unos a los otros con un beso de amor fraternal.
(1 Pedro 5:14, NVI)

La palabra griega que significaba afecto o cariño normalmente viene traducida por amor en el Nuevo Testamento, y aparece en diversos contextos.
 Era un término que expresaba al mismo tiempo desvelo por una persona y profundo amor.
Fue precisamente esa palabra la que se empleó en los Evangelios cuando dice que Jesús «tuvo misericordia» y curó a un leproso (Marcos 1:41), y cuando «tuvo compasión» al ver las multitudes porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor (Mateo 9:36).
Pablo hace uso del mismo término para expresar el amor que abriga por sus amigos: «Dios me es testigo de cómo os amo a todos vosotros con el entrañable amor de Jesucristo» 
(Filipenses 1:8). Asimismo se emplea en el pasaje en que Jesús, poco antes de Su muerte y resurrección, dice a Sus discípulos: «Un mandamiento nuevo os doy: que os améis unos a otros; 
como Yo os he amado, que también os améis unos a otros. En esto conocerán todos que sois Mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros» (Juan 13:34–35).
Joseph Reader

La cara lo dice

Siempre es posible dejar un poco de amor en el corazón de quienes se cruzan en tu camino, aun-que sea en su más simple expresión: con una palabra, una sonrisa o una mirada de comprensión.
Así sabrán que Dios los amó ese día.
D.B.B.

Tómate tiempo para amar

Se ha dicho que los niños definen la palabra amor como sinónimo de tiempo. Pero en realidad todos hacemos esa asociación. 
Las actividades programadas para hacer cosas con otras personas son sensacionales. Sin embargo, también lo son esos breves momentos en que ponemos a un lado el periódico o el trabajo, apagamos el televisor o dejamos lo que sea que estemos haciendo para prestar a alguien toda nuestra atención.
 ¿Verdad que te encanta que hagan eso contigo? 
Esos gestos sencillos nos hacen sentirnos amados. ¿Por qué? Nos dan a entender que somos importantes para otro ser humano.
S.S.

El prójimo

Un hombre descendía de Jerusalén a Jericó, y cayó en manos de ladrones, los cuales le des-pojaron; e hiriéndole, se fueron, dejándole medio muerto.
Aconteció que descendió un sacerdote por aquel camino, y viéndole, pasó de largo. Asimismo un levita [asistente del Templo], llegando cerca de aquel lugar, y viéndole, pasó de largo.
Pero un samaritano [mestizo al que los judíos ortodoxos puros despreciaban y cuyo trato evitaban], que iba de camino, vino cerca de él, y viéndole, fue movido a misericordia; 
y acercándose, vendó sus heridas, echándoles aceite y vino; 
y poniéndole en su cabalgadura, lo llevó al mesón, y cuidó de él.
Otro día al partir, sacó dos denarios, y los dio al mesonero, y le dijo: «Cuídamele, y todo lo que gastes de más, yo te lo pagaré cuando regrese».
¿Quién, pues, de estos tres te parece que fue el prójimo del que cayó en manos de los ladrones?
Jesús (Lucas 10:30-36)

Con la parábola del buen samaritano Jesús enseñó que nuestro prójimo es toda persona que necesite nuestra ayuda, sea cual sea su raza, el color de su piel, su religión, su nacionalidad, 
su condición social o su lugar de residencia. 
He ahí la diferencia entre la lástima y la compasión: la lástima no es más que un sentimiento de tristeza por las penurias ajenas; la compasión nos impulsa a traducir nuestra condolenciaen hechos y no quedarnos en meras palabras. 
El amor consiste en establecer un vínculo entre Dios y alguien que necesita Su amor. Ese vínculo se forja manifestando a los demás amor verdadero, amor divino, por medio de acciones concretas.
 «El amor de Cristo nos apremia» 
(2 Corintios 5:14, Biblia de Jerusalén).
D.B.B.

Todo el mundo tiene algún hábito o peculiaridad que resulta molesto a sus congéneres. 
En vez de dejar que una idiosincrasia nos induzca a criticar a alguien y contribuya a que se introduzca una cuña entre nosotros y esa persona, es preferible analizar qué la lleva a comportarse así.
Si te pones en el lugar del otro y procuras comprenderlo mejor y tomar en cuenta los antecedentes del caso,es más fácil ser tolerante y benévolo con él, y por ende amarlo.
Pregúntate qué necesitarías tú si estuvieras en su situación. ¿Qué te levantaría el ánimo o qué 
te alegraría el día? ¿Qué te ofendería? Si procuras entender las situaciones o temores con que debe lidiar, no te resultará difícil vincularte con él y amarlo. 
Si no te es fácil relacionarte de esa manera con las personas, pide al Señor el don de la empatía, es decir,la aptitud de identificarte con los sentimientos o dificultades ajenos y comprenderlos.
S.S.

Ponte en el pellejo de los demás

A veces acertamos; otras, la embarramos.
A veces saltamos de gozo; otras, nos hundimos en un pozo.
Todos caemos alguna vez y necesitamos un amigo.
A veces somos débiles; otras, nos mostramos fuertes.
A veces tenemos razón; otras veces no.
Todos caemos alguna vezy necesitamos un amigo.

Ponte en el pellejo de los demás.
No desprecies, no acuses ni critiques.
Procura comprender su realidad
aunque un esfuerzo te implique.

Las palabras tienen el don de bendecir o maldecir,
arreglan situaciones o causan líos peores.
Cada vez que le echas tierra a alguien pierdes terreno.
Unas palabras condenan; otras, el alma serenan.
Alienta al débil demostrándole que puede.
La lengua amable es remedio para el corazón.
Michael Fogarty





4 kommentarer :

Ingrid Zetterberg sa...

Mi querida amiga Jenny, ¡qué tiernas son las postales y gráficas que haces con tanto amor! Tienes un corazón muy grande amiga. Gracias por compartirlas. Un poeta escribió: "El amor es todo, lo demás no es nada" y cuánta razón tenía. Es muy lindo reflexionar en lo que significa el amor en la Biblia. Recibe mi abrazo sincero. Ingrid

Jesucristo el que ama mi alma Jenny sa...

Amada Ingrid gracias por venir, me gusto lo que decia ese poeta, una gran verdad...te dejo un abrazo de oso cariñoso. TQM

Paulo Jorge Ramos sa...

Olá,

tenho um blog sobre Jesus:

http://quem-escreveu-torto.blogspot.pt

Obrigado

Jesucristo el que ama mi alma Jenny sa...

Hola Paulo gracias por visitar mi blog, te visitare, Dios te bendiga mucho.