torsdag 6 februari 2014

Las Bienaventuranzas del Matrimonio












 Asimismo vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos; para que también los que no creen a la palabra, sean ganados sin palabra por la conducta de sus esposas, considerando vuestra conducta casta y respetuosa. 
Vuestro atavío no sea el externo de peinados ostentosos, de adornos de oro o de vestidos lujosos, sino el interno, el del corazón, en el incorruptible
ornato de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios. 
Porque así también se ataviaban en otro tiempo aquellas santas mujeres que esperaban en Dios, estando sujetas a sus maridos; 
como Sara obedecía a Abraham, llamándole señor; de la cual vosotras habéis venido a ser hijas, si hacéis el bien, sin temer ninguna amenaza. 
Vosotros, maridos, igualmente, vivid con ellas sabiamente, dando honor a la mujer como a vaso más frágil, y como a coherederas de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones no tengan estorbo. 1 Pedro 3: 1-7

2 kommentarer :

Ingrid Zetterberg sa...

Muy hermoso amiga el tema que has tocado. Ya que el respeto es tan importante como el amor en el matrimonio. Recibe mi abrazo sincero. Ingrid Zetterberg

Jesucristo el que ama mi alma Jenny sa...

Gracias Ingrita linda amiga, que tengas un feliz fin de semana. DTBM