lördag 3 december 2011

*** 3 Diciembre ***


Qué nos pide Jesús para navidad

Siendo el cumpleaños de Jesús, es lógico que pensemos en algo lindo que regalarle, de la misma manera que hacemos obsequios a nuestros seres queridos o preparamos algo especial para ellos el día de su cumpleaños.
Lo que pasa es que a veces resulta difícil saber qué darle al Rey del universo, que ya lo tiene todo.
Justamente me encontraba dándole vueltas a ese pensamiento cuando se me ocurrió que la forma más fácil de dar con la solución era preguntarle directamente a Él qué sería lo que más le gustaría que le regalásemos.
A continuación reproduzco seis de Sus respuestas:

Regálame amor

Ya sabes cómo es eso de los cumpleaños: a todo el mundo le gusta sentirse querido en su día.
Yo soy igual: la Navidad es Mi cumpleaños.
Lo que más me interesa eres tú. Tenerte a ti y disfrutar de tu amor representa más para Mí que ninguna otra cosa. Y claro, en estas fechas tan entrañables, cuando a todos les gusta reunirse con sus seres queridos, familiares y amigos, Yo quiero reunirme contigo. Pasar un rato juntos hará que Mi cumpleaños sea una ocasión verdaderamente significativa.
No tiene que ser nada complicado. Es fácil complacerme. Lo único que pido es estar contigo. Podemos hacer lo que te apetezca, siempre y cuando estemos los dos juntos. Podemos sentarnos a conversar. O leer algo juntos y hacer una pausa cada tanto para reflexionar sobre ello.
Podemos decirnos las cosas que nos gustan y que valoramos el uno del otro.
Con detalles así puedes manifestarme que me amas y que no te has olvidado de quién es el homenajeado.


Regálame tu generosidad

La Navidad es época de dar. Fue cuando Mi Padre me entregó a Mí, Su Hijo unigénito, por amor al mundo. Fue cuando vine a la Tierra y ofrendé Mi vida para dar vida eterna a todos los que la aceptaran. Es asimismo la época en que las personas intercambian regalos para conmemorar las dádivas que Mi Padre y Yo les brindamos. En esta Navidad te pido que me ofrezcas generosidad, haciendo por tu prójimo tanto como harías por Mí.
Si bien en Navidad se celebra la buena voluntad de Dios para con los hombres, también deseo que sea una temporada de buena voluntad entre los hombres. Haz una pausa para preguntarme qué puedes hacer por algún ser humano. Corresponde a la buena voluntad de Mi Padre demostrando tú también tu buena voluntad.

Regálame tu corazón agradecido

Agradéceme todo lo que te sucedió este año que termina. Dame gracias por las bendiciones que te envié y también por las pruebas y exigencias que fortalecieron tu carácter. Agradéceme el amor que recibiste y alábame por las oportunidades que tuviste de brindar amor a quienes te rodean. Es decir, dame las gracias por todo.
Me hace feliz escuchar tus alabanzas y expresiones de gratitud. Unen tu corazón al Mío, nos acercan y pueden hacer que esta Navidad sea la mejor que hayas celebrado hasta ahora. Ahora bien, todo eso no tiene por qué terminar después de la Navidad. Cuando pase algo que te haga feliz o te demuestre que otras personas te aprecian y te aman, alábame por ese regalo. Así los dos intercambiaremos regalos. Soy Yo quien te concede esos favores que te brindan felicidad; y al agradecérmelos, tú también me brindas a Mí felicidad. Sigue dándome las gracias por todo lo que te obsequie, y Yo seré cada vez más generoso contigo, tanto que cada día será como Navidad.

Regálame tus oraciones

Orar por otros es un acto de abnegación: requiere tiempo y esfuerzo. Es, sin embargo, un sacrificio que me agrada.
Si no tienes la costumbre de rezar por otros a diario, no te preocupes: Yo miro tu corazón. Si no te consideras elocuente, no te preocupes: Yo miro tu corazón. Si sientes que no tienes mucha fe, no te preocupes: Yo miro tu corazón. Lo que me impulsa a satisfacer las necesidades de las personas por las que oras son tu amor y tu interés genuino.
Traduce, pues, tu amor en hechos. Lleva a la práctica tu fe y pon a prueba Mis promesas, orando por otras personas. Te lo retribuiré con creces.

Regálame perdón

La Navidad es una buena fecha para reconciliarse. Y a menudo hay que empezar haciendo el esfuerzo de perdonar a alguien, aunque te parezca que esa persona debería pedirte perdón a ti. ¿Alguien dijo o hizo algo que te hirió? Perdona. ¿Albergas resentimiento hacia alguien? Perdona.

Comparte Mi amor con los demás

No habría dudado en venir a vivir a la Tierra y morir exclusivamente por ti; pero amo en la misma medida a los demás pobladores del mundo. Mi mayor anhelo es que todos tengan la oportunidad de conocer ese amor, que mucha gente ni siquiera sabe que existe. Necesita que alguien se lo diga y se lo enseñe.
Se ha dicho con razón que no tengo otras manos, ni otros pies, ni otros ojos que los de Mis seguidores. Si quieres hacerme un regalo verdaderamente estupendo esta Navidad, déjame servirme de ti. Permite que te llene de Mi amor y deja que ese amor fluya a través de ti hacia los demás.

Fuente: Maria Fontaine

1 kommentar :

Soy Celeste sa...

Maravillosa esta forma de presentar a Jesús!!! Así, muchos lo percibirán más real aún. Te dejo mi abrazo. Bendiciones, y paz.