söndag 14 mars 2010

*** Jesus abandonó los cielos por Amor a Nosotros ***





Jesús abandonó los Cielos por amor a nosotros

Renunció a Su ciudadanía celestial y, siendo rico, se hizo pobre
por amor a nosotros, para que mediante Su pobreza fuésemos enriquecidos.
Jesús no sólo tuvo que venir a mezclarse con nosotros,
sino que se personificó, se hizo uno de nosotros.
Tuvo que incorporarse a la sociedad humana.
Vino como criatura apacible, débil e indefensa.
No solamente asumió nuestra forma corporal, sino que se adaptó a
los hábitos humanos.
Era de carne y hueso.
Se cansaba, sentía hambre, se fatigaba.
Todas esas cosas lo afectaban igual que a nosotros.
La diferencia es que no cometió pecado.
Participó de todo ello con el fin de ser un buen Sumo Sacerdote,
compadecerse de nosotros, saber cómo nos sentimos, comprender cuando
tenemos los pies doloridos y estamos agotados...
¡entender cuando ya no aguantamos más!
Dios envió a Jesús para que se encarnase en un ser humano
y pudiera así transmitirnos mejor Su amor, comunicarse con nosotros
en el plano inferior de nuestro entendimiento humano y tratarnos con más misericordia y paciencia que el propio Dios. ¡Imagínate!
«Él conoce nuestra condición y se acuerda de que somos polvo»
(Salmo103:14), porque Él mismo se puso en esa condición, la sufrió
y murió en ella por amor a nosotros.
Descendió a nuestro nivel para poder elevarnos al Suyo.
¡Qué milagro, todo por amor a nosotros!
Te damos gracias, Señor, por haber nacido en la Tierra.
Viviste y moriste por nosotros.
Anduviste en el mundo como nosotros y pasaste por las mismas
experiencias que tenemos que pasar.
Aun así, Tu fe jamás titubeó.
Te damos gracias por el mejor de los regalos: Tú mismo.
Por encima de todo, te agradecemos Tu regalo de Amor
¡Te damos gracias por Tu cumpleaños, por Tu vida, por Tu muerte
y por todo lo que tuviste que hacer para darnos salvación
y vida eterna! Amén.

David Brandt Berg


Haya, pues, en ustedes esta actitud (esta manera de pensar)
que hubo también en Cristo Jesús,
el cual, aunque existía en forma de Dios,
no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse,
sino que Se despojó a sí mismo tomando forma de siervo,
haciéndose semejante a los hombres.
Y hallándose en forma de hombre, se humilló El mismo,
haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.
Filipenses 2:5,8




Una camita en mi alma
Ah, tierno Jesús, Niño divino,
hazte una suave camita en mi alma
que sea un remanso de quietud,
un santuario en el que mores Tú.

Mi corazón da brincos de alegría.
No pueden ya mis labios seguir enmudecidos.
Debo entonar también con regocijo
esa dulce y ancestral canción de cuna:

Gloria a Dios en las alturas,
que Su hijo regaló a los hombres.
Cantan los ángeles con mística dicha
un venturoso año nuevo a toda la Tierra.
M.L.


2 kommentarer :

*.Jessica.* sa...

..... @@ .........
....@(';')@........
0==/--\==0......
...../___\........
....._| |_.......

Los amigos son como
Las estrellas...
No siempre hablas con
Ellas pero tú sabes
Que siempre están Allí.
Que tengas una linda
semana Besitos.
Jessy.

Jenny sa...

GRACIAS MI NENA LINDA, DIOS TE BENDIGA MUCHO...TE MANDO UN GRAN ABRAZOOO.