söndag 10 juli 2016

Cubiertos por Su Paz








Su paz, la paz del Señor que sobrepasa todo entendimiento, es algo que mi Salvador me ha enseñado, a confiar y descansar en él , en los problemas y tormentas de la vida, a creer en su palabra y promesas, que no estoy sola, que su presencia y su amor van conmigo. Vivo agradecida por todo lo que me ha enseñado , me enseña y me enseñara....mi alma lo anhela cada día, conocerle más y más. Cuan maravilloso es caminar con Jesús, cuán maravilloso es saber que mi vida está en sus manos y en todo se hace su santa voluntad.  Amigo la vida está en Jesús, es lo mas hermoso tenerle a él y saber que algún día vendrá por nosotros sus hijos. Te comparto este bello mensaje...



Un día, años atrás, cuando sentí todo menos paz, descubrí este pequeño verso en un viejo himnario:

Escondido en ti, apartado
Del mundo sin descanso que batalla abajo.
Buscamos aprender y demostrar que amamos
Tu sabiduría y tu Gracia conocer.

De repente mi mente captó una verdad fantástica, y mi quebrantado corazón empezó a elevarse. “Vivo celestialmente con Jesús,” Mi corazón cantó. 
“Nada me puede molestar.”

El consuelo de esta verdad nunca me abandonó. A menudo, en el transitar del día, me recuerdo a mí mismo que mi yo real esta “apartado” con mi Rey. 
Cuando por fe, me visto de paz, El transporta mi alma a Sus lugares celestiales donde veo al mundo y sus circunstancias desde Su perspectiva de triunfo silencioso. 
Nada puede tocarme allí.

El Príncipe de Paz

Las batallas espirituales son una realidad constante. Pero aun la paz es nuestra como ciudadanos de Su reino, pues Su vida es nuestro refugio. 
Mientras me mantengo firme en mi Príncipe, la paz reina. Pero cuando cambio mi foco de El a mis necesidades y circunstancias (incluyendo mi propio deseo de paz), 
ansiedad, culpa, temor, resentimiento, y confusión me rodean. Tranquilamente mi Príncipe me recuerda, “Estad quietos y ved que Yo Soy Dios.” 
En un momento, mis ojos se vuelven a El, y EL llena Su lugar en el centro de mi corazón, y la paz reina otra vez.

Para permanecer firme, debo recordar que el Príncipe de Paz es tambien Verdad y Justicia en mí.

Primero, confirmo la verdad de Su Grandeza y mi propia necesidad. El es mi poderoso y soberano Dios quien sabiamente y amorosamente se preocupa por mí. 
El es mi Guerrero, Mi Fuerza, mi Sabiduría, y mi Amor. 
Nada es imposible para El.

Luego, recuerdo que el Príncipe de Paz es mi justicia. No por mi esfuerzo, mas por Su muerte, y vida resucitada, estoy puro y santo delante de mi Dios. 
Satanás no puede molestarme con sus acusaciones y mentiras cuando Jesús, mi Justicia, me cubre.

Viniendo a El. María y Marta amaban a Jesús. Una hermana se acercó a El; la otra, se preocupó por sus circunstancias, se volvió ansiosa y perdió su paz. 
Para ella, Jesús dirigió un mensaje muy especial:

“Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas. Pero sólo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada.” 
(Lucas 10: 41-42)

Descansando a los pies de Jesús – esta es la vida de paz. ¡Su foco es singular – Dios! Es un deseo – conocer, complacer, y honrarle. 
Es una búsqueda solitaria – caminar con El en Su propósito. Todo lo demás es secundario.

Pasos hacia la Paz. Jesús dió el primer paso hacia mí. A través de la cruz, El “tumbó las barreras” entre Su santo carácter y mi naturaleza pecaminosa (Efesios 2:12-22).

El próximo paso es mío. Creo y recibo a Aquel que es mi paz. Ahora, cuando escojo colocarme Sus vestiduras, el Príncipe de Paz me cubre, y estoy lleno con Su paz.

Las mismas 4 elecciones que producen un estilo de vida de verdad y justicia también traen la paz que triunfa sobre cualquier disturbio terrenal: 
alimentándome en la paz de Su Palabra; Meditar en verdades que promuevan la paz; filtrar verdades acerca de la paz; seguir Su estilo de vida de paz.

Finalmente, Dios me llama a compartir Su trabajo. Con el privilegio de disfrutar de Su paz viene la responsabilidad de ser un pacificador. 
Pero antes de ir, debo buscarle y escuchar Su voz. Mi búsqueda y el escucharle continúan mientras trabajo, si no por pensamientos conscientes, 
por una actitud interna de sumisión atenta a la voluntad de Dios.

Cualquier resistencia a Su voz o voluntad revuelve la tempestad y me deja sin poder contra mis enemigos. 
Por el otro lado, cuando me someto al Príncipe de Paz, El me llena con Su vida y me da Su amor lleno de paz, de reconciliación y descanso para compartir 
a los demás al transitar por el camino.

Paz con todos

Mientras la paz (eirene) se refiere a la tranquilidad interior que fluye de la unidad con el Rey, también significa armonía y compañerismo con los demás. 
El desea nuestra cooperación para hacer este lazo de paz, una realidad práctica y viviente entre nosotros.

Considera los siguientes hechos:

A través del amor incondicional de Dios en ti, otros pueden experimentar su total aceptación en Cristo. 
El ofrece perdón, valor, una comunidad que se preocupa, una nueva vida.
La prueba más persuasiva de Su aceptación de amor es indecible – su amor y apreciación por cada persona, su disponibilidad, su anhelo de escuchar 
y participar en la vida de los otros. Cuando hablas palabras que afirman a alguien su valor en Cristo, asegúrate que tus acciones concuerden con tus palabras.

Las diferencias deberían construir unidad y dependencia en cada uno, no desarmonía. Cada uno de nosotros, con nuestro propio patrón de fuerzas, debilidades, 
y temperamentos, lleva una fragancia especial de la vida de Jesús. Así al encajar en la vida de los demás, completamos el cuerpo de Jesús.

Mientras la paz (eirene) se refiere a la tranquilidad interior que fluye de la unidad con el Rey, también significa armonía y compañerismo con los demás. 
El desea nuestra cooperación para hacer este lazo de paz, una realidad práctica y viviente entre nosotros.

La Forma de un Pacificador

Jesús me llama a seguirle, a vivir, caminar, amar y restaurar tal como El lo hizo, y guardar mi corazón contra cualquier estorbo a Su trabajo en y a través de mí. 
La mayoría de las personas de mi propio vecindario se mantienen separados de El. Ellos son mi campo de trabajo.

El ministerio de reconciliación de Jesús es un estilo de vida simple, pero no sencillo. Me llama a amar con sacrificio, poner mi vida, 
compartir los sufrimientos de los demás, cargar sus cargas, y ser testigos del triunfo de la verdad si creen o no.

Somos adecuados – ¡en El! Debo escoger depender en El para todo – sabiduría, guía, provisión, y fuerza. Cuando El dirige, yo debo seguir. 
Si me desvío del camino de fe para seguir el camino del esfuerzo propio, pierdo mi paz.

Jesús nunca se desvió de la dirección y fuerza de Su Padre. El había aprendido, tal como debemos nosotros, que El no puede “hacer nada por sí mismo, 
sino lo que ve hacer al Padre; porque todo lo que el Padre hace, también lo hace el Hijo igualmente.” (Juan 5:19).

El trabajo de Su Padre le trajo al final de los recursos propios. Así mismo, el trabajo de mi Padre para mí producirá gradualmente libertad del yo en mi. 
Entonces, mientras esa muerte se aproxima a su final, conoceré la paz creciente y me rendiré a Su voluntad. Pues este cuerpo del yo sin vida no puede quejarse, discutir, desobedecer o huir.

La paz reina cuando estoy aferrado a Jesús. Cuando el sendero de paz se torna empinado y rocoso, EL señala a mi corazón el gozo que más adelante se vislumbra. 
Cuando amenazan las nubes de tormenta, El me recuerda que la luz de Su amor nunca se apaga. Al contemplar a mi Rey, veo Su propósito, 
y recibo la paz y poder de Su vida, El transforma el penoso escalar a una dulce relación con El mismo, y el tumulto que presiona a un descanso de paz en Sus brazos.

Paz Incondicional

Jesús sabe cuán fácilmente olvido mi ciudadanía celestial, me enfoco en las circunstancias y pierdo mi paz. Por lo tanto, 
El me recuerda a tomar Su Paz que nunca cambia:

“La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.” Juan 14:27

Hace mucho tiempo un hombre busco el perfecto cuadro de paz. No encontrando uno que le satisficiera, el anuncio un concurso para producir esta obra maestra. 
El reto conmovió la imaginación de los artistas por doquier, y pinturas llegaron de lejos. Finalmente el gran día de la revelación llegó.
Los jueces descubrieron una escena pacífica tras otra, mientras los espectadores aplaudían y ovacionaban.
Las tensiones crecían. Solo 2 cuadros quedaban sin develar. Mientras el juez halaba la cubierta de una, un silencio cayó sobre la multitud. 
Un lago reflector como espejo mostraba un apacible, y verde pradera bajo el suave sonroje de un cielo en ocaso. Junto a la verde orilla, 
un rebaño de ovejas pastaba sin ser molestadas. Seguramente este cuadro era el ganador.

El hombre con la visión develó el segundo cuadro el mismo, y la multitud se quedó sin aliento en la sorpresa. 
¿Podría esto ser paz? Una tumultuosa cascada de agua que caía de un precipicio; la multitud podía casi sentir su rociar frío y penetrante. 
Nubes grises y tormentosas amenazaban con explotar con rayos, viento y lluvia. En medio de los ruidos tempestuosos y agrio escalofrío, 
un árbol colgaba de las rocas al filo del precipicio. Una de sus ramas alcanzaba al frente de las aguas torrenciales como si tontamente buscará experimentar 
todo su poder. Una pequeña ave había construido un nido en el codo de aquella rama. 
Contenta y sin molestias en sus alrededores conmocionados, ella descansaba sobre sus huevos. 
Con sus ojos cerrados y sus alas listas para cubrir a sus pequeñuelos, ella manifestaba una paz que trascendía todo el tumulto terrenal.

Vístete del Príncipe de Paz y disfruta de Su quietud a través de cada tempestad en tu vida.

Fuente : Fuente :Provisto a La Espada del Espíritu por Berit Kjos de Ministerios Kjos


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lördag 9 juli 2016

Gracias Señor



Hoy es un día especial para mi y esposo, cumplimos 30 años de casados y quiero agradecer a mi Rey, mi Pastor, mi Salvador y Señor Jesucristo, porque él ha sido nuestra roca y fuente, fuente de amor, perdón y fidelidad. En este caminar nos ha enseñado tantas cosas y nos ha bendecido mucho, nos ha cuidado y protegido de tanto. Si no fuera por él no estaríamos aquí. 
Mi esposo Henry fue una oración contestada, en mi oración le pedí por mi futuro esposo y le pedí que fuera un hombre que me amara  pero que lo amara mucho más a él y así es y ha sido. Amo mi esposo y lo amare siempre, doy gracias a Dios por él y por el hombre que es. Doy gracias a Dios por mis hijos y porque se que nuestras vidas y sus vidas están en las manos de Dios. Gracias mi amado Jesucristo por ser bueno con nosotros y sobre todo porque tu eres el centro en nuestro hogar y en nuestras vidas. Te Alabo y amo mi hermoso Señor. 
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tisdag 28 juni 2016

Mi Salvador















Que seria de mi, sin mi Salvador Jesucristo....cada día necesito de su presencia , su palabra y amor, mi vida ya no tiene sentido si no esta conmigo. Gracias Señor por escogerme y por saber que soy tu hija y que toda mi vida está en tus manos...TE ALABO Y TE HONRO MI HERMOSO SALVADOR, SEÑOR Y REY DE MI VIDA. 


"Y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador." Lucas 1: 47

¿Quién necesita un salvador?

¡Yo si! Cada día. Mientras más aprendo de Él, mejor entiendo cuan perdido y ciego estaba antes que él abriera mis ojos. 
Mientras más veo mis tendencias egoístas, más le alabo por Su gracia salvadora en las diarias batallas espirituales. 
Mientras más sufro por los padecimientos de su pueblo en este mundo oscuro, más irradia su promesa de un rescate final de todas las corrupciones terrenales.

Estoy confiado que el don de salvación de Dios cobre el pasado, presente y futuro. Mi maravilloso Salvador...

1. Me ha salvado por Su Espíritu y me ha unido a Sí mismo. Tito 3:4-7

2. Salva (y santifica) mi alma diariamente, mientras me da Su victoria de toda clase de batallas, visibles e invisibles. Filipenses 2:12-13

3. Un día me librará de este envejeciente cuerpo y me vestirá de un nuevo cuerpo, a la medida para una eternidad de gozo con El. 1 Corintios 15:42-44

La primera parte es historia. Hace tiempo, El removió un pesar en mi corazón y me mostró lo vacía que es la vida sin El. 
Cuando fui tentado a satisfacer mi hambre espiritual con paganismo, me envió una advertencia y me acercó a El.

De repente supe en mi corazón que El era mi Salvador. Vio mi depravada naturaleza, confié en la redención que El ganó por mi en la cruz hace ya 2,000 años, 
y confesé mis pecados traídos a mi mente por el Espíritu Santo. Me otorgó el don del arrepentimiento, así que, por Su Gracia (no por mis propias fuerzas o voluntad o poder), escogí dar un cambio en mi vida. 
Entonces, Milagro de Milagros,me llenó con su gloriosa vida resucitada a cambio de mi futil y degradada vida.

En ese momento en la vida, Jesús me salvó de dos enemigos que me tenían cautivos: las fuerzas espirituales del mal y mi propia naturaleza pecaminosa. 
Juntos, estos dos enemigos habían cegado mis “ojos” y me habían separado de todas las riquezas espirituales que El deseaba compartir conmigo.

La Biblia lo explica muy bien:

"Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, 
conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia, entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne,
haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.

?Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos), 
y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús, para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús. 
Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe.” Efesios 2: 1-9

La segunda parte de Su Salvación es proseguir. Aunque Jesús tomó mi antigua vida y la colocó en la cruz, las huellas de las antiguas inclinaciones aun alcanzan a mi corazón y mi mente,
queriendo cosas contrarias y alejándome de Su bienestar. Mi propia fuerza o poder de voluntad no me salvaran, pero su Gracia si – esto es, cuando le confío mi vida. Romanos 7: 19-8:2. Pues:
“Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.” Gálatas 2: 20

¡Qué regalo! Su suficiencia en mi debilidad. Su justicia por mis pecados. ¡Sus eternas riquezas por mis trapos sucios! ¡Su vida, no la mía, en cada momento! 
Colosenses 3:1-4

No merezco este maravilloso “intercambio”, pero gustosamente lo recibo. Por esta sublime gracia, tu y yo podemos ser “más que vencedores” en Cristo. Cada día,“habiendo sido reconciliados,
somos salvos por su Vida” así como “prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.” 
Romanos 5:10-11, Filipenses 3:7-14

Entonces, un glorioso día, cuando nuestro Salvador haya finalizado su labor terrenal en y a través de nosotros, nos levantará de este mundo físico, nos reunirá con El,

 y nos vestirá con un glorioso cuerpo por toda la eternidad. ¿Que podría ser más maravilloso?

"Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, 
y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz,menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.” Hebreos 12: 1-2

Mientras más camino con el, más mi corazón se deleita en esta preciosa canción escrita por esta escritora ciega de himnos:


Todo el camino mi Salvador me guía
¿Qué debo de pedir demás?
¿Puedo dudar de su tierna misericordia
Quién a través de la vida ha sido mi Guía?
Paz Celestial, conforte divino, 
Aquí por la fe en El moraré!
Ya que sé, que todo lo que me acontece, 
Jesús hace toda las cosas bien.

Y a aquel que es poderoso para guardaros sin caída, y presentaros sin mancha delante de su gloria con gran alegría, al único y sabio Dios, nuestro Salvador, 
sea gloria y majestad, imperio y potencia, ahora y por todos los siglos.” 
Judas 24-25



 Jeremias 32:38-40;  Juan 6:44;  Romanos 5:1-5,  6:11-18,  7,  8:1-39; 
1 Corintios 2:9-13,  4:7,  15:42-44;  2 Corintios 5:17-21;  1 Tesalonicenses 5:5-11; 
2 Timoteo 2:24-26;  Hebreos 9:15; 1 Juan 1:8-9;  Salmo 27.

Fuente :Provisto a La Espada del Espíritu por Berit Kjos de Ministerios Kjos


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måndag 23 maj 2016

El camino







Hoy es un día de gratitud con mi Salvador, especial ya que me ha respondido a mi oración, agradecida porque me escucha, porque me ama tanto y porque me siento mimada y regalona con ÉL.
Me han dado trabajo permanente en mi actual trabajo,  ( que también me lo dio el Señor ) tenia contrato hasta Septiembre, le ore para quedarme allí ya que me encanta trabajar con los niños Y es una hermosa bendición. Cada día me voy a mi trabajo acompañada con mi salvador ya que sin el nada puedo hacer...me ha ayudado y bendecido tanto que no hay palabras para agradecer lo bueno que ha sido conmigo. Gracias mi hermoso Jesús, mi Rey Pastor. TE AMA TANTO. MI ALMA TE ALABA.



"Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie
viene al Padre, sino por mí.” Juan 14: 6


Jesús es el Camino – El único Camino – de vida con Dios hoy y por siempre. Sin embargo, millones están escogiendo senderos espirituales que guían a la esclavitud, 
desilusiones y desesperación. La mayoría busca ciegamente, ya que no pueden leer o seguir las señales de Dios. 
Ellos no ven el abismo que separa Su camino del sendero de Satanás, tampoco buscaran ayuda del único que puede ser puente entre el precipicio.

En los cruces más importantes de la Vida, ellos eligen sus carreteras personales por sus promesas ilusorias y excitante poder, dando poca importancia al destino final.
“¿Por que seguir ese sendero estrecho y viejo, cuando carreteras mas anchas y rápidas hay adelante?” 
Dicen las voces de la cultura popular. “Ningún camino es mejor que el otro. Cada sendero conduce al mismo final universal: dicha eterna con un Dios amante.”

No es así. Pero el engaño se convierte en la regla mientras las masas marchan a través de la historia. Una vez más, revivimos el tiempo del Antiguo Testamento en el cual “cada uno hacia lo que bien parecía a sus ojos.” [Jueces 21:25].
Pocos escuchan las advertencias de Dios, aunque fueron hechas para nuestros días:

“Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella; 
porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan. Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas,
pero por dentro son lobos rapaces.” Mateo 7: 13-15

Los caminos de Dios difieren radicalmente de los caminos del hombre. Tiene poco sentido en la naturaleza humana y los placeres de hoy día – que buscan las multitudes. 
Ya que los caminos de Dios son muy diferentes. Su manera de honrar viene a través de la humildad. Su manera hacia el gozo es a través del dolor. 
Su vía a la vida es a través de la muerte.  La muerte redentora de nuestro maravilloso Salvador y, a través de nuestra Unión con El,  nuestra propia muerte a la carne y al pecado.

Paz, pureza, perseverancia, un caminar con Jesús... Los frutos de este proceso de muerte son mucho mayores que cualquier sufrir el cual El me llame a soportar. 
Sin embargo, cuan a menudo he escogido caminar al revez – en vez de la manera adecuada – aquellos valles de muerte que me guían a la vida. 
Se que “todas las cosas ayudan a bien” pero aun volteo mi vista de mi Señor a las rocas filosas en el camino, mientras mi naturaleza humana se queja 
“No vi esas rocas abruptas en el mapa. ¿Qué paso?”

Pacientemente, El responde.

“Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. Como son más altos los cielos que la tierra, 
así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos. [Isaías 55:8-9] 
“Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia.” [Proverbios 3:5] “Sed fuertes en el Señor” y “proseguid a la meta, 
al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.” Efesios 6:10-12; Filipenses 3:14.

“Perdóname, Señor,” clama mi arrepentido corazón. “Tan torpe era yo, que no entendía; Era como una bestia delante de ti. 
Con todo, yo siempre estuve contigo; Me tomaste de la mano derecha. Me has guiado según tu consejo, Y después me recibirás en gloria.” Salmos 73:22-24 
Porque,

“¿A quién tengo yo en los cielos sino a ti? 
Y fuera de ti nada deseo en la tierra. 
Mi carne y mi corazón desfallecen;
Mas la roca de mi corazón 
Y mi porción es Dios para siempre.” Salmos 73:25-26

“Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; 
y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.” Mateo 11:28-30

Su voz gentil me recuerda que su mejor camino para mí es el que comparte el del sufrimiento: “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, 
tome su cruz cada día, y sígame. Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, éste la salvará.” Lucas 9: 23-24

¿Qué es lo que debo “perder” para poder ganar?

Lo que sea que me tenga amarrado, que me hunda, o que nuble mi discernimiento. Cualquier cosa que cambie mi confianza de mi maravilloso Señor a sustitutos vacíos. 
Cualquier cosa que debilite mi confianza en su suficiencia. Y cualquier cosa que obnubile mi visión o distorsione mi entendimiento del camino.

Jim Elliot, Mártir Misionero de los Indios Aucas, lo dijo perfectamente: “No es un tonto aquel que da lo que no puede retener con tal de ganar lo que no puede perder.”

Para finalizar mi viaje con El en triunfo, voluntariamente le doy mi vida y me someto a la luz del Espíritu Santo que me limpia y escudriña. 
Por mis fuerzas, podría tropezar y caer bajo el peso del pecado y las cargas. Pero mi Pastor me ha liberado a través de la cruz, 
y El continua limpiando el polvo y el sucio de cada día. El ha abierto mis ojos y ha llenado mi vida con Su vida, y no deseo ser parte de las nieblas que ciegan 
y las lujurias que cautivan. Seria un tonto intercambiar mi preciosa libertad por la cautividad del mundo.

“Porque por ahí andan muchos, de los cuales os dije muchas veces, y aun ahora lo digo llorando, que son enemigos de la cruz de Cristo; 
el fin de los cuales será perdición, cuyo dios es el vientre, y cuya gloria es su vergüenza; que sólo piensan en lo terrenal. 
Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo” Filipenses 3:18-20

Cuando he querido desviarme del camino, confío que el me conducirá de vuelta a su camino. El me ha dicho: 
“Entonces tus oídos oirán a tus espaldas palabra que diga: Este es el camino, andad por él; y no echéis a la mano derecha, ni tampoco torzáis a la mano izquierda.” 
Isaías 30:21

¿Cómo puedo responder a estas certezas y promesas sin precio? Hago eco de las palabras de David, Su amado salmista,

“A ti, oh Jehová, levantaré mi alma. 
Dios mío, en ti confío; No sea yo avergonzado, 
No se alegren de mí mis enemigos. 
Ciertamente ninguno de cuantos esperan en ti será confundido; 
Serán avergonzados los que se rebelan sin causa. 
Muéstrame, oh Jehová, tus caminos; Enséñame tus sendas. 
Encamíname en tu verdad, y enséñame, 
Porque tú eres el Dios de mi salvación; 
En ti he esperado todo el día.” Salmos 25: 1-5

¿Quieres unirte a caminar por este sendero estrecho? No te lamentaras. Porque “Bienaventurado el pueblo que sabe aclamarte; Andará, 
oh Jehová, a la luz de tu rostro.” Salmos 89:15-17

“Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, 
y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, 
el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.” Hebreos 12:1-2





“Precioso Señor, toma mi mano. Guíame, ayúdame a ser fiel... Solo tu me puedes señalar a la vida eterna de paz y gozo sin fin. 
Cuando empiece a variar a la derecha o a la izquierda, por favor, condúceme una vez mas a tu meta. Recuérdame seguir tus deslumbrantes señales de verdad – 
los letreros especiales que guían a tu pueblo seguro a través del sendero. Gracias, amado Pastor, mi único Camino.



Referencias

Proverbios 3:5-7; Salmos 25:1-5, 8-9, 12; 37:5, 23-24; 86:11; 110:7; 143:8;
Isaías 30:21, 55:8-9; Jeremías 21:8; Ezequiel 33:8-9, 17; 
Mato 7:13-15, 11:28-30; Lucas 9:23-24; Hebreos 12:1-3.

Fuente :Provisto a La Espada del Espíritu por Berit Kjos de Ministerios Kjos


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söndag 8 maj 2016

Mi Canción







Mi Dios, mi Señor Jesús es mi timón y brújula en mi vida. Nada hago sin él, en todo lo invito a estar presente, camino con mi Cristo todos los días de mi vida.  Amo su palabra y su ley, Gracias doy de poder conocerle y amarle.  Vivo agradecida por todo cuanto me ha dado y sobre todo porque me ha echo su hija y porque algún día estaremos juntos por la eternidad. Hermoso Señor, sin ti nada tiene sentido. Te amo mi Salvador.


"...porque mi fortaleza y mi canción es Jehová” 
Isaías 12: 2



¿Escuchas la Canción?

Es la canción del reino – una canción de amor al Rey. Es una canción de delicia en toda Su perfección – Su poder, Su belleza, Su sabiduría, 
Su amor... Es una canción de Verdad – La verdad que nos liberta.

“Bienaventurado el pueblo que sabe aclamarte; Andará, oh Jehová, a la luz de tu rostro. En tu nombre se alegrará todo el día, 
Y en tu justicia será enaltecido.” Salmos 89:15-16.

Esta canción es más que palabras convertidas en música. Es la maravillosa Palabra de Dios, la melodía de un corazón que confía, 
una armonía llena de amor entre Su vida y la mía. Trae un espíritu de jubilo al mirar a Jesús, mi Rey y la delicia de Su presencia.

La canción fluye del corazón del Rey de los corazones de Su pueblo, uniendo nuestros corazones en un coro interminable de alabanza.

“A Jehová he puesto siempre delante de mí; Porque está a mi diestra, no seré conmovido. Se alegró por tanto mi corazón, y se gozó mi alma;
 Mi carne también reposará confiadamente;” Salmos 16:8-9

David conocía la fuente y fuerza de la canción en su corazón. Así como otros siervos a través de las edades. Cuando un poderoso enemigo invadió a Judá, 
el Rey Josafat confió en Dios y preparó a Su pueblo para la victoria. Y “cuando empezaron a cantar y alabar, el Señor preparó una emboscada” 
contra las fuerzas amenazadoras y la batalla fue ganada a su favor.

Apresados en cepos, el apóstol Pablo y Silas, “oraban y cantaban himnos de alabanza a Dios”. El soberano Gobernante del Universo escuchó. 
El envió un terremoto que rompió sus cadenas y abrió las puertas de la prisión.
Nada puede bloquear la victoria de Dios por nosotros, Cuando El es la canción de nuestros corazones. 
Por eso El quiere llenar a todos Sus hijos con Su canción de Verdad. Se convierte en un magnifico coro, donde todos los que están unidos a El a través de la cruz cantan juntos en una armonía dirigida por el Espíritu Santo.

Dejad entonces que “La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, 
cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales.” Colosenses 3: 16-17



Tu eres mi canción, amado Rey. Por tu vida en mi, haz mi vida una canción que te honre. Que nada en mi carne apague Tu canción en mi corazón. 
Pon mi vida en perfecta armonía con la tuya, y canta tus maravillosas verdades en y a través de mi, mi Señor. 
“Pon una nueva canción en mi boca – una canción que alabe a mi Dios”. Gracias, precioso Señor.


Referencias

2 Crónicas 20:20-22; Salmos 16:8-9, 40:3, 42:8, 87:7, 96:1-3, 98:1-4;
Isaías 12:2-5; Efesios 5:19; Colosenses 3:11, 16


 Fuente :Provisto a La Espada del Espíritu por Berit Kjos de Ministerios Kjos


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